Jornada de cierre de la Fase 1 del FRES que permitió abrir nuevas posibilidades para la sostenibilidad

Dabeiba. En los paisajes verdes del occidente antioqueño, donde nacen quebradas que abastecen acueductos rurales y el canto de las aves acompaña las jornadas campesinas, el corregimiento de Llano Grande, en el municipio de Dabeiba, Antioquia, se convirtió en escenario de un nuevo capítulo para la construcción de paz en Colombia. Allí, el pasado 14 de mayo, se realizó el cierre de la primera fase del acompañamiento y la asistencia técnica integral, a la población firmante del Acuerdo de Paz y a comunidades campesinas del territorio, el cual se brinda con el convenio FRES – Fortalecimiento de la Reincorporación Económica y Social, impulsado por la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN), con la cooperación técnica de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura en Colombia (FAO).

Lo que inicialmente fue concebido como una jornada de cierre, terminó transformándose en una demostración colectiva de esperanza, reconciliación y trabajo conjunto entre comunidades e instituciones que hoy apuestan por consolidar a Dabeiba como un verdadero territorio sostenible de paz, con la posibilidad de la co-construcción y el trabajo conjunto para la protección ambiental y el fortalecimiento de la producción de café como modelo de reconciliación en Llano Grande.

En medio de un paisaje privilegiado que hace parte del Parque Nacional Natural Paramillo, cerca de 200 hogares integrados por mujeres, hombres, niñas, niños y jóvenes, avanzan en procesos productivos que no solo representan oportunidades económicas, sino también una forma concreta de reconstruir tejido social tras años de conflicto armado.

La ganadería sostenible y la producción de café se han convertido en los principales motores de este proceso comunitario. Sin embargo, más allá de la productividad, las familias han fortalecido una creciente conciencia ambiental alrededor de la protección de las fuentes hídricas y la biodiversidad que rodea el territorio. En esta zona nacen cinco quebradas que abastecen cuatro acueductos veredales, un patrimonio natural que hoy es entendido por la comunidad como un recurso esencial para el futuro de las nuevas generaciones.

La jornada reunió no solo a personas en proceso de reincorporación, sino también a campesinos y familias de veredas cercanas, reflejando cómo el proceso de paz trasciende a quienes firmaron el acuerdo y empiezan a consolidarse como una apuesta colectiva de desarrollo territorial.

Uno de los momentos iniciales más significativos del encuentro fue el acto cultural y ambiental liderado por los hijos de la paz, niñas y niños de la escuela primaria de la vereda Llano Grande. Con presentaciones artísticas y mensajes sobre el cuidado de la naturaleza, los menores recordaron que la paz también se construye desde la educación y el respeto por el entorno.

La actividad inició con palabras de bienvenida de las entidades convocantes y posteriormente dio paso a un día de campo organizado por grupos, donde las familias participantes recorrieron cinco estaciones técnicas enfocadas en el fortalecimiento productivo y ambiental del territorio.

Las estaciones estuvieron lideradas por el SENA, Comité de Cafeteros de Antioquia y la Secretaría de Agricultura, Medio Ambiente, Productividad y Competitividad del municipio de Dabeiba. Estos espacios estuvieron enfocados a compartir conocimientos relacionados con procesos agropecuarios, fortalecimiento de capacidades rurales. buenas prácticas para la producción de café, sostenibilidad y mejoramiento de cultivos.

La articulación institucional fue otro de los aspectos más destacados de la jornada. Convocados por la Agencia para la Reincorporación y la Normalización y la FAO, participaron representantes de la Alcaldía de Dabeiba, la Corporación para el Desarrollo Sostenible del Urabá (CORPOURABA), el Banco Agrario de Colombia, la Policía Nacional en Dabeiba, la Junta de Acción Comunal Llano Grande de Chimiadó y el Comité de Cafeteros de Antioquia, entre otras entidades que hoy acompañan la implementación del Acuerdo de Paz en este municipio.

La presencia conjunta de las instituciones dejó un mensaje contundente para las comunidades rurales; La construcción de paz requiere continuidad, acompañamiento y oportunidades reales para quienes decidieron apostarle a la legalidad y al desarrollo territorial.

Por su parte la ARN contó con representantes del nivel nacional y territorial, quienes manifestaron su compromiso con la paz y la reincorporación, agradecieron y felicitaron a la comunidad de Llano Grande de Chimiadó, por el esfuerzo y la motivación para continuar la convertir de Dabeiba en territorio de reconciliación luego de décadas de violencia asociada al conflicto armado.

“Además de agradecer la presencia de todas las instituciones y de la comunidad, quiero compartir que algunas de las personas en proceso de reincorporación] han dicho nosotros no somos firmantes de paz, nosotros somos la comunidad y ese es el otro paso en ese proceso de transformación de vidas que es lo que finalmente las entidades como la ARN tiene la misionalidad de lograr y de hacer. Tenemos propósitos que van mucho más allá y tiene que ver con lo que ustedes hoy han logrado con la comunidad después de 10 años de firmar el Acuerdo de Paz; y también lo que la comunidad ha logrado con ellos, si no les hubiesen abierto las puertas y brindado todo ese calor y ese cariño, tampoco se hubiera logrado. Pasamos de hacer un proceso de reincorporación a hacer un proceso de reconciliación. Cuando nos preguntan ¿Cómo va la estigmatización? Yo les digo, pueden ir a Llano Grande o a San José de León donde uno encuentra que ya hay diferencias. Ustedes hoy aquí son una vereda con inmensa riqueza y eso hace parte del principio filosófico de una entidad, lograr que los seres humanos seamos mejores seres humanos”, señaló durante el encuentro Aurora Pulgarín, Coordinadora Regional en Urabá y el Darien Chocoano de la ARN.

En Llano Grande, la reconciliación ya no se entiende únicamente como un discurso. Se refleja en las labores cotidianas compartidas entre firmantes y campesinos, en las jornadas comunitarias alrededor del café y la ganadería, en el cuidado colectivo de las quebradas y en la posibilidad de que niñas y niños crezcan en un entorno distinto al que vivieron generaciones anteriores.

“Lo más bonito es que aquí ya no hablamos de diferencias, sino de oportunidades. Estamos construyendo juntos un territorio de reconciliación donde nuestros hijos puedan crecer tranquilos, trabajando la tierra y cuidando la naturaleza”, expresó Fancy María Orrego, firmante de paz de la comunidad.

Desde el Servicio Nacional de Aprendizaje (SENA), también resaltaron la importancia de acompañar técnicamente estos procesos rurales para fortalecer capacidades productivas y generar sostenibilidad económica en las comunidades.

“El compromiso del SENA Antioquia es seguir llevando conocimiento, formación y oportunidades a los territorios rurales. Aquí vemos cómo la capacitación técnica se convierte en una herramienta para consolidar proyectos de vida y fortalecer la paz desde las comunidades”, afirmó Weimar Gómez Rivillas, subdirector (E) del SENA Occidente en Antioquia.

El cierre de esta primera fase de acompañamiento técnico no marcó un final, sino el inicio de nuevos compromisos para seguir fortaleciendo capacidades productivas, ambientales y organizativas en el territorio. La comunidad y las entidades asistentes coincidieron en que Dabeiba tiene hoy la oportunidad de convertirse en un referente nacional de reconciliación rural, donde la paz se cultiva todos los días entre montañas, cafetales y el trabajo comunitario.

“La gestión de alianzas estratégicas para la sostenibilidad y dejar capacidades instaladas con alta capacidad técnica son dos acciones que caracterizan a la cooperación internacional. Por eso es un orgullo ver cómo en Dabeiba la reconciliación ha trascendido a la reincorporación. Empezamos con el acompañamiento y asistencia técnica a proyectos productivos de personas firmantes de paz y encontramos unas dinámicas interesantes en el territorio que era preciso conocerlas y fortalecerlas de manera conjunta con la comunidad, la ARN y FAO. Vinculamos a las personas firmantes de paz, a sus familias, a sus vecinos y a toda la comunidad interesada en diversos procesos de capacitación y fortalecimiento de capacidades que generamos en el territorio. Por ejemplo, los “Días de Campo” en ganadería sostenible y también en café, gracias a la articulación con SENA, el Banco Agrario, Comité de Cafeteros y CorpoUrabá. Estamos convencidos que esta co-construcción aporta positiva y significativamente al desarrollo territorial integral y sostenible”, afirma José Nelson Camelo gerente desde FAO para el proyecto FRES.

En un país donde durante décadas “Las montañas de Dabeiba” fueron sinónimo de violencia y abandono, encuentros como el de Llano Grande de Chimiadó, evidencian que la paz también se construye desde la tierra, el cuidado del agua, el trabajo campesino y la decisión colectiva de avanzar juntos hacia un futuro distinto.

Contacto: Nestor.RodriguezBejarano@fao.org